La abacial Saint-Michel domina el Tarn desde hace casi mil años, y cada generación la ha mirado a su manera. Es esa mirada, más que la propia piedra, la que el museo de Bellas Artes pone en escena: el modo en que grabadores, pintores y fotógrafos fijaron el monumento, desde la vista romántica del siglo XIX hasta la toma documental de hoy.
El montaje reúne obras procedentes de las colecciones municipales y de fondos privados —grabados antiguos, dibujos de arquitecto, lienzos, fotografías—, todas dedicadas a un mismo tema visto en el tiempo. Se sigue la evolución del edificio (la fachada rehecha, el campanario, el entorno), pero sobre todo la de las maneras de ver: lo que cada época elegía mostrar, magnificar u olvidar.
La exposición se celebra en el castillo de Foucaud y se prolonga de forma natural con una visita de las colecciones permanentes del museo de Bellas Artes. El programa y las fechas actualizadas se publican en gaillac.fr.