Patrimonio
Bastidas, castillos, pueblos encaramados: lo que se visita por dentro en el Gaillacois, lo que se mira desde la carretera, y con qué llenar un fin de semana.

Albi desde Gaillac: un día sin coche
Catorce minutos de tren, once trayectos al día, un billete de dos euros. Desde Gaillac, Albi queda más cerca que la mayoría de los pueblos del Gaillacois — y todo lo que se va a ver cabe en un cuarto de hora andando desde la estación.

El Gaillacois en un fin de semana
Dos días, tres sectores y todo lo demás por componer según el tiempo y el calendario. Así se monta un fin de semana en el Gaillacois sin pasarlo en el coche — con una versión de buena temporada y otra de lluvia.

Las bastidas del Gaillacois
Ciudades nuevas del siglo XIII, plano en damero, una gran plaza bordeada de soportales: las bastidas cuentan otra historia que los castillos. Alrededor de Gaillac, Lisle-sur-Tarn, Castelnau-de-Montmiral y Cordes-sur-Ciel son las más bellas — sin olvidar los pueblos fortificados que las rodean.

Los castillos del Gaillacois
Fortaleza medieval, villa palladiana, bodegas con torreones: alrededor de Gaillac no hay dos castillos iguales, y no todos se visitan igual. Aquí tienes en cuáles entrar, cuáles recorrer copa en mano y el que se descubre sentándose a la mesa.
