Este sendero de ocho kilómetros rodea las laderas de Cahuzac-sur-Vère, en pleno viñedo de Gaillac. El recorrido está señalizado en amarillo y es practicable en familia — solo la subida hacia la cresta pide algo de aliento.
Se camina entre las hileras de viña durante la primera hora; desde la salida, el sendero pasa ante el Domaine Plageoles, guardián de las variedades autóctonas del Gaillacois, donde es posible una parada de cata. En primavera, los suelos arcillosos se cubren de flores silvestres; en otoño, las hojas de Duras y de Braucol toman tonos de cobre y de púrpura.
El punto culminante ofrece una panorámica amplia sobre el valle del Tarn. En días despejados se distingue la cordillera de los Pirineos al sur. La bajada cruza un bosque de robles pubescentes donde brotan orquídeas silvestres en abril y mayo.
Lleve agua y sombrero en verano: las laderas están orientadas al sur de lleno y no hay sombra entre las viñas.